jueves, marzo 19

Marzo

Hoy me desperté a las 6 am. Mi horario de trabajo empieza a las 10 y normalmente Fran no se despierta hasta las 10.30hs, así que me levanté sabiendo que tenía por delante poco más de tres horas de no tener que ocuparme de nadie, de nada, tres horas sólo para mí, para hacer nada o hacer cualquier cosa. Era un alivio anticipado, porque hace tres días que estoy durmiendo muy poco. El fin de semana pasado un pintor estuvo pintando el patio y eso le provocó a Fran el peor ataque de broncoespasmos de su vida. Hubo que nebulizarlo cada cuatro horas, darle un medicamento cada seis, llevarlo cada día al control del Pediatra, lidiar con su molestia y con mi angustia, todo lo cual se agrega a días ya de por sí saturados de trabajo. Cuando una trabaja en su casa, no puede faltar al trabajo. Tampoco hay nadie cerca que pueda venir a darme una mano, y en estos días no ando con dinero suficiente como para pagarle a alguien su ayuda.
Así que tenía esas tres horas por delante para descansar de la vida diaria, para hacer nada o hacer cualquier cosa que no significara una obligación, y sólo yo sé cuánto lo necesitaba. Preparé el mate, agarré un libro, y me fui a sentar al patio, que estaba fresco y silencioso.
Ni diez minutos pasaron. Fran se despierta y empieza a llorar a gritos porque no me ve, así que entro, voy a la cama, intento que se vuelva a dormir pero no lo logro, y quiere levantarse, y llora y grita porque tiene la garganta seca y la forma de que se le pase el dolor es justamente llorando y gritando, y necesita que lo consuele, que lo atienda, que lo nebulice, que lo vista, que le haga el desayuno, que me ocupe de él. Son las 7 de la mañana y estoy TAN cansada.

Me encierro un ratito en el baño y lloro, de puro cansancio.

11 comentarios:

Cassandra Cross dijo...

:-(
Les deseo mejoras a los dos. Abrazo enorme...

Zippo dijo...

Los que no tienen hijos a lo mejor no lo saben, pero encontrar 1 minuto de tu vida para vos solo a veces es un esfuerzo titánico.
Es la parte de la hiel de tener retoños.El resto, sólo alegrías.

gamar dijo...

No llore, no llore que los niños son la alegría del hogar, la mía tiene 5 meses, mi mujer operada hace menos de un mes, por tercera vez en menos de 30 días, así que hago de papá, de mamá, salgo a trabajar y vuelvo a trabajar más y todavía me quedan otras 2 hijas más.
Aparte de eso intento dormir la mayor cantidad de horas posibles, a veces minutos
puff
La pucha que vale la pena estar vivo!!

PD: y además me apuran para que postee algo en el blog, manga de insensibles.

PD2: Pero todo pasa, seamos felices.
Le dejo un beso grande, que mejore el nene.

Fender dijo...

Es fácil: usted lo que tiene que hacer es deshacerse de su hijo: déjelo en una plaza al cuidado de los homeless, abajo de la autopista o ponerlo cerca de los gitanos para que se lo lleven.

¿No es para tanto? Entonces, agua y ajo. Algo bueno vendrá de todo este dolor.

MariaCe dijo...

Saben, dudé mucho antes de postear esto. Antes, al principio, cuando nadie sabía que tenía un blog, lo usaba un poco para hacer catarsis. Los que leían eran desconocidos, y algunas cosas son más fáciles de decir cuando los que leen son, justamente, desconocidos.
Esta mañana lo escribí, lo puse en borrador, y me dije que iba a borrarlo antes de postear, pero después recapacité. Qué diablos, esto es también lo que soy y lo que vivo. Que le ponga onda y sea feliz prácticamente todo el tiempo no invalida que hay algunos días en que, realmente, descreo de mí, de mis posibilidades de continuar. Un ratito. Después, vuelvo a sentirme lo que soy: fuerte y feliz.

Cass, bella: gracias.

Zipp: tan cierto, eh. Por suerte, como decís, compensa, siempre compensa.

Gamar: Ojalá que pronto puedas descansar un poquito! Y posteá, viejo, qué te creés, que estamos acá para mirar pantallas vacías :P

Fender: cómo te parecés a mi vieja.

Vontrier dijo...

Y sí. Yo que soy madre a estrenar, con costura recién hecha, estoy cansada también. Y muchos días de estos, me pregunto por qué es así, por qué.
Y te entiendo. Más que antes. Mejor que antes.
Ánimo, mi amiga. Somos buenas remadoras aunque, algunos días, estemos cansadas de remar.
Te quiero mucho.
V.

Anónimo dijo...

La última frase de tu post, resume todo. Son días.
Sos mujer, aparte de madre. Y sos ser humano, loco. Date tu tiempo y respetate tus emociones.
Un ratito.

Besos.

Mona Loca dijo...

Y se arrepintió del posteo?
Yo creo que no.


Qué difícil ser madre, significa tanta renuncia que a veces enoja. Y sí, por lo menos a mí me enoja.

A mi me pasa normalmente los domingos, que me levanto muy temprano (porque no tengo sueño,eh) y qué placer estar en el living con el resto de la familia durmiendo, rascándome primero con la derecha y despues con la izquierda...

Son rachas, querida amiga, son rachas.

Le mando un besazo.

Fender dijo...

Las madres sólo decimos la verdad.

MariaCe dijo...

Ah, Vonty, pero no hay cansancio que se compare con el tuyo eh. El de la madre primeriza en sus primeros meses, y vos largaste antes encima!
Gracias por tus palabras, amiga.

Moneta: no, no me arrepentí del posteo. Ni mucho menos de la maternidad. Es lo más difícil, bah, lo único difícil que me ha tocado hacer en la vida, y la renuncia a los espacios/tiempos exclusivos no es lo menos fácil de todo el asunto. Pero como decía antes Zippo, compensa, siempre compensa. Afortunadamente :)

Anónimo dijo...

Paciencia, que como dice Fender, algo bueno sale de todo, al final.
Cuando sea grande y lo veas como un hombre hecho y derecho, vas a acordarte de todo esto y vas a decir "la pucha que valió la pena!"

beso y abrazo de oso