martes, enero 25

Pequeña anécdota XXII: mente infantil versus mente podrida

Ibamos en la camioneta, en viaje hacia Chivilcoy, y mientras mi hermano conducía y yo charlaba con él, en el asiento trasero Francisco jugaba al ahorcado con su prima de 9 años. Le tocaba adivinar a él la palabra, así que iba diciendo las vocales. Luego se quedó pensativo y dice: "OR GAS MO".
Mi hermano y yo nos miramos atónitos. Me quedé cavilando de dónde podía conocer Fran esa palabra, y si sabría qué significaba.  La prima tampoco había dado muestras de sorprenderse así que asumimos que ambos conocían la palabra, pero aún así era raro, no porque tuviera nada de malo si no porque en general no hablamos de temas sexuales adelante de ellos, ni miran canales de televisión con contenidos que no sean estrictamente infantiles. Cuestión, que no dijimos nada en ese momento. Pero cuando volvimos a casa, decidí preguntarle.
- Fran, ¿viste que el otro día estabas jugando al ahorcado con Pili, cuando íbamos a Chivilcoy? Yo te escuché en un momento que dijiste "orgasmo", ¿fue así o entendí mal?
- Sí que me acuerdo. Orgasmo dije, sí.
- Ah, ¿y vos cómo conocés esa palabra? ¿Sabés lo que significa?
- Claro. - dice tranquilamente.
- ¿Y qué es?
- Es cuando faltan dos letras para que diga "ORGANISMO".

(PLOP)


Enero 2011

2 comentarios:

Nicolás Aimetti dijo...

Suele pasar que luego de un orgasmo aparezca un organismo. Aunque queda mejor decirle bebé.

MARIAN dijo...

algo tan inocente, y las peliculas que los adultos nos hacemos, un saludo