jueves, enero 22

El tono del año

Una bolsita llena de residuos orgánicos, que había que trasladar desde el pozo de aire y luz hasta el pasillo central del edificio, atravesando para ello el interior del departamento. Ni bien inicio el trayecto, la bolsa se raja y toda la basura se desparrama en la cocina, cuarenta y cinco minutos antes de partir y cuando todavía tenía que despertar a mi hijo y prepararlo para subir al micro. Apuré los trámites, y logré dejar la casa limpia y la basura en su lugar, alistar al niño y llegar a Retiro cinco minutos de la hora de partida del micro.

"Esta es la llave de la cabaña, y esta es la llave del locker. Las llaves deben ser devueltas, caso contrario perdés la garantía que depositaste". Así me habían dicho en la Administración del camping cuando arribamos. Al tercer día de estar ahí, luego de un día de playa, vuelvo a la cabaña y al intentar abrirla, descubro que no tengo las llaves. Y no las encuentro por ninguna parte, ni en la puerta, ni en mi bolsito, ni caídas cerca. Fui hasta el locker-heladera para ver si por casualidad las había dejado puestas. Nada. Después de desandar infructuosamente todos los caminos que había tomado durante el día, voy hasta la Administración, y aviso, desolada, sobre esta situación (Aclaro: la garantía ésa era el único dinero con el que contaba para vivir una vez que terminaran mis vacaciones, y hasta fin de mes). Con una cara de ojete digna de un bikini open, la encargada me pregunta el número de cabaña y locker. Se los digo, y alarga la mano con el par de llaves. "Un acampante las encontró tiradas y las trajo. Más cuidado de ahora en adelante."

La silla que uso normalmente para trabajar ya venía bastante desvencijada. Sólo tengo dos, y la otra está también en espera de oportunidad de ser reparada. Mi jefa había prometido mandarme una nueva, cuando retome el trabajo. Hace dos días, se terminó de romper. Y todavía falta para que empiece a trabajar de nuevo, y lo cierto es que no sólo la usaba para trabajar. Esta mañana, me llama el marido de mi jefa. "Vas a estar en tu casa al mediodía? Paso por allá con una silla nueva."

Son sólo tres ejemplos, pero en esta primera parte del año ocurrieron varias cosas, algunas de más importancia que otras. Así las cosas. Cosas que no esperaba que ocurrieran, ocurren y causan pequeños disturbios. Y, de una manera u otra, se resuelven con bastante celeridad. La mayoría dependieron de mi acción más un poco de suerte.

Como siempre, dirán, y tendrán razón. Pero yo ya sé que este año tendré que estar más afilada que de costumbre. Ser más previsora y estar lista para enfrentar los contratiempos. Para mí, va a ser el año del boyscout.

Update
Fui al banco a cobrar la asignación familiar. Llego, hago la cola, y cuando es mi turno, el cajero mira mi comprobante y me dice: "usted tiene fecha de pago para el 27 recién". Corroboro. Era cierto. Había visto mal la fecha, antes.

Lo dicho, pues. Tengo que estar más previsora, más alerta. Menos pelotuda que de costumbre, bah.

Update 2
Abro la mochila, y me cae en las manos un almanaque de un vivero del barrio. Con esta estampa:


Nada mal, como presagio. Gracias madre.

5 comentarios:

The Bug dijo...

No es por nada, pero la virgen está revisando también cuando es la fecha de pago.
¡Ojito con eso!

Pablo dijo...

jajajajajaaaaaaaaaa mooooyy bueeeeeenooo!

Mas alla de los recuados necesarios para este año y la inestimable ayuda de la divina providencia...

Me vendiste un cuentito delicioso

Besos Maria!

Maria "C" dijo...

Jaajajaja Bug, lo primero que pensé cuando vi la imagen esa fue "caray, sí que gastó en supermercado la doña!" :D

Pablo, qué bueno que te haya gustado. Yo más bien lo estoy viviendo como con un asomo de sustito, pero ya se me va a pasar ;)

Zippo dijo...

A mí me parece que este año vas a tener una ayuda providencial tremenda, María. Mirá si lográs enfocar tus energías; vas a estar imparable.

Mona Loca dijo...

MaríaC, el mensaje es claro: no importa lo terrible que parezca lo que te pase, se solucionará de alguna manera!!!

Yo creo que empezaste el año mas que bien, mirándolo así.

besotes!