lunes, junio 30

T.E.LIT.A.II: Monerías

La querida Mona Loca, de profesión Decoradora de Gentes, sintió el llamado de la selva telitera y sin advertencia previa nos deja este lindísimo relato. Lean, amigos, el trabajo de la Mona!


El trabajador


Llega todos los días de sus ocupaciones diarias con más energía de la esperada. Se nota que la cabeceadita en el transporte le recarga fuerzas, aunque parezca imposible.

Cuando llega, deja todos sus bártulos, va al baño y da una vuelta por la casa, quizás para verificar que no haya habido cambios durante su ausencia. Son cosas del ritual.

Antes de encender la tele y dedicarse al relax del final del día, toma algo y desparrama sus papeles de trabajo sobre la mesa. Casi a diario se trae trabajo a casa…salvo los miércoles. Eso también es parte del ritual.

Las hojas desparramadas parecen en desorden, pero no lo están. Porque él, ante todo, es metódico:

Primero mirar en la agenda. Después abrir en la página que quedó pendiente, escoger el lápiz más adecuado. Comenzar.

Con una mano sosteniendo la cabeza, se concentra en la letra. El ceño fruncido, la mirada fija en la escritura. Los ojos pasan sobre las letras. El cerebro trabaja al máximo de su potencia, para descifrar el código. Los labios forman cuidadosamente palabras que no tienen significado alguno.

Un suspiro, y tomar un lápiz de color.

Intentar nuevamente la lectura. La mano baja ahora, para sostener el papel bien estirado.

El lápiz se levanta, atento. En cualquier momento este galimatías cobrará significado. Lo presiente.

Ahí está: p…pa…pa - to. ¡PATO!

Su rostro se ilumina. Sonríe con la boca y con los ojos, satisfecho. Menea la cabeza, sin creer del todo que le haya llevado tanto tiempo…si era fácil! Pato. Lo logró. Pato.

Entonces, con el lápiz encircula la palabra que empieza por P, como indica la consigna de la tarea que mandó la señorita de primer grado.

Mona Loca, Junio 2008

12 comentarios:

Vontrier dijo...

Es muy tierno, Mona!
Me pusiste la piel de gallina.
Felicitancias!

Un abrazo.
V.

zippo dijo...

Qué buen relato, Mona. Conciso y estupendo, alzo mi mate en brindis.

Pablo dijo...

Que leeendoooo!!!!!!!!!!

Muy tierno mona, muy lindo de verdad.

Saludos

unServidor dijo...

¡Bárbaro, Mona!
(y yo esperando un cabezón del mate...) jajaja.
Muy bueno.

rubiaa dijo...

Que ternura total!!
Muy bonito, monex.

Cassandra Cross dijo...

Me encantó, Mona!!
Ahora, a crear similaritudes literarias en el blog propio, no podemos esperar menos de usted!

Mona Loca dijo...

Vont: gracias, gracísimas.

Zippo: gracias a uste también!

Pablet: viste que tengo mi lado tierno? no se ve, pero lo tengo.

Unser: cabezón es, el niño...pero no era un detalle que quisiera resaltar. Yo tengo mi amor de madre también, caramba!

Rubiaa: grax, grossa!

Cass: ay, no, más presión!!!
basta, por favor! Al final, qué pretenden uds de mi?

El Profe dijo...

Monita, me encantó de verdad, ¡Una ternurez total! Que lindo como sigue y sigue este mate :D sin lavarse.

¡Un abrazo!

gabrielaa. dijo...

muy bien Mona!

Cesar dijo...

Muy bueeenooo!!!
10 felicitado.

Fender Gebiet dijo...

uhmmmm... desconcertante! Pensé que iba a dibujar un cabezón! :)

Felicitaciones.

Mona Loca dijo...

gabaa y Cesar: gracias!

Fender... me olvidé que el leitmotiv ( se escribe así?) era lo de Cabezón....
Bueno, como dije antes, el nene es cabezón.